miércoles, 21 de abril de 2010
Run, run away.
Hoy te pierdo. Mañana volveré, y si no estas entonces todo estará perdido. Es el precio que pago por la vida que elijo. Nadie mejor que tu aun. No hay. Definitivamente hay alguien mejor que yo. Corre. Corre.
domingo, 18 de abril de 2010
Sozinho
Ya vengo de regreso Oso; tenía que contarte que te extraño. Me haces mucha falta. Que sin ti me ando muriendo desde que nací. ¿Dónde estás ahora?
Hay veces, como esta noche, que viendo la computadora te veo detrás contra la pared leyendo. Me acuerdo cuando eras un Oso feliz, haciendonos compañía sin hablar.
Hay veces, como esta noche, que espero tu vuelta.
Hay veces, como esta noche, que miro hacia atrás. No lo hagas Oso, es terriblemente peligroso.
Eras parte de las cosas mías, y mías fueron tambien todas las cosas. Las que me diste y las que no. Ahora que empezamos a terminar, Oso, dime, ¿dónde estas ahora? Podrías ser feliz, ahora que no vuelves Oso. Hay tantas cosas que quisiera no haber dicho, y ahora doy mil vueltas hasta tener círculos en mi cabeza. Oso, por qué te dejé salir por esa puerta.
Oso falso y mentiroso, así te quiero. De las mil razones que tengo para dejarte encerrado en el armario, hay otras mil que, en veces como esta noche, me lloran sacarte de ahi. Siempre serás tú Oso. Ya estaré ahí contigo Oso, cuando ya no estés. Y estaremos juntos en diferentes espacios. Ya no sé ni porqué te escribo.
Ahora recuerdo porque estás en el armario. ¿Me extrañas Oso?
Hay veces, como esta noche, que viendo la computadora te veo detrás contra la pared leyendo. Me acuerdo cuando eras un Oso feliz, haciendonos compañía sin hablar.
Hay veces, como esta noche, que espero tu vuelta.
Hay veces, como esta noche, que miro hacia atrás. No lo hagas Oso, es terriblemente peligroso.
Eras parte de las cosas mías, y mías fueron tambien todas las cosas. Las que me diste y las que no. Ahora que empezamos a terminar, Oso, dime, ¿dónde estas ahora? Podrías ser feliz, ahora que no vuelves Oso. Hay tantas cosas que quisiera no haber dicho, y ahora doy mil vueltas hasta tener círculos en mi cabeza. Oso, por qué te dejé salir por esa puerta.
Oso falso y mentiroso, así te quiero. De las mil razones que tengo para dejarte encerrado en el armario, hay otras mil que, en veces como esta noche, me lloran sacarte de ahi. Siempre serás tú Oso. Ya estaré ahí contigo Oso, cuando ya no estés. Y estaremos juntos en diferentes espacios. Ya no sé ni porqué te escribo.
Ahora recuerdo porque estás en el armario. ¿Me extrañas Oso?
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